Aun hay más..
Que tal amigos, hoy quiero compartir con ustedes esta carta que me encontré arrumbada en un rincón de la casa. Estos renglones me han ayudado para reforzar más mi vocación a la vida misionera Redentorista, espero que les guste.
Querido amigo
Como bien sabes, amigo mío, yo pedí algunas cosas. Pedí una posada, antes de nacer, pensando sobre todo en mi madre. Pedí a Zaqueo que me alojara en su casa, y a otros buen amigo el salón para celebrar la pascua con mis apóstoles. Un par de veces lo recordaras, pedí agua para beber….. Pero no me interesaban las cosas, si no la amistad. Por eso no me canse de pedir amigos. Amigos que me siguieran, que se unieron a mi causa, que estuvieran conmigo, que continuaran mi tarea al servicio del reino de la Abundante Redención.
Hoy quiero pedirte algo importante… yo quiero seguir haciendo el bien, pues sigo viendo a mucha gente necesitada. Me da tristeza ver que muchos niños no sonríen y mueren prematuramente. No puedo soportar la imagen del joven que camina a la deriva, que se esclaviza con las drogas y se hunde en el infierno del vacío y la desesperación. Me entristece como marginan a los ancianos, cada matrimonio que se rompe es una puñadaza en mi corazón. Me angustio al ver como se multiplican las guerras y como crece la violencia y el terrorismo. Me indignan las situaciones de opresión y de injusticia social.
Lo que te pido es que me prestes tus manos para que con ellas yo pueda seguir curando, bendiciendo y acariciando. Te pido que me prestes tus pies para que pueda seguir acudiendo a las llamadas de las personas que sufren y para correr detrás de los que van por caminos equivocados. Te pido tus labios para besar a los niños, a los enfermos y a los que carecen de amor, te pido tu boca para seguir dando buenas noticias a los pobres y seguir denunciando a los hipócritas y opresores. Te pido tus ojos para mirar con ternura y cariño a toda la gente. Te pido, en fin, tu corazón para que yo pueda seguir amando.
Si me das todo lo que te pido, no hace falta que te desprendas de ello. Utilízalos tú como si fueran míos, o como si ahora te los prestara yo. Sonríe, sabiendo que yo lo quiero, ayuda a los demás, y piensa que yo lo estoy haciendo.
No temas. Yo estaré contigo. Te infundiré mi espíritu para que yo pueda actuar desde ti. Te daré la fuerza y la capacidad. Yo me prolongare en ti. Tú serás mi instrumento. Tú y yo seremos, te lo aseguro, un Dios para los hermanos.
En espera de tu respuesta generosa, te mando un abrazo de amistad.
Jesucristo.
Quiero aprovechar para despedirme y agradecer a todos los que visitaron esta pagina. De a hora en adelante habrá un nuevo encargado de este sitio, que será el P. Juan Manuel. Todos estos cambios serán para mejorar la presentación de nuestra página y para que ustedes puedan estar mejor informados.
También quiero agradecer a todos los que hicieron posible esta página, a mi gran amigo Roberto Vega, al P. Roberto Morales, promotor vocacional de la zona norte, al P. Joaquín, encargado del curso propedéutico de San Luis Potosí y a todos los que colaboraron con migo en la realización de esta página.
MIL GRACIAS A TODOS:
ATTE:
Su amigo y hermano en Cristo Redentor
leyam_mx@hotmail.com
Mayolo
¿Y tu que esperas para responder al llamado de Cristo?



